viernes 17 de abril de 2009

Unidad y Acción




Lastimosamente la mayoría del país es ignorante. Lastimosamente la mayoría del país no sabe ver más allá de las mentiras de nuestros gobernantes y de algunos medios de comunicación que claramente están comprados. No hay objetividad en la información. No hay acceso a mucha información. ¿Qué hacemos nosotros entonces, que somos la minoría? Todos estamos desconformes con este gobierno, y todos queremos un cambio, o al menos eso decimos publicamente. Pero, si todos lo decimos desde el corazón, ¿estamos pensando en nosotros solamente o en el futuro de nuestro país y de aquellos que no tienen poder de cambiar las cosas más allá de un voto? Estamos en un momento en nuestras vidas, un momento en nuestro país, en que no basta con solo decirlo. Se requiere acción de cada uno para lograr cambiar las cosas, acción y unidad son palabras clave en este momento. No tengo que ponerme a decirles qué cosas son las que necesitamos cambiar; la mayoría de ellas son obvias. Solo mediten qué pueden hacer ustedes para ser parte del cambio, y mediten en lo siguiente:

85% de la población de Honduras vive en áreas rurales. 53% de ellos viven en la pobreza. 37% de ese 53% viven en extrema pobreza, menos de $1 al día. No hay educación. Sin educación, hay ignorancia. La ignorancia la vemos todos los días, y en todos lados. ¿Estamos dispuestos a vivir en un país de ignorantes, donde cada quien hace lo que quiere, según sus propios interes, o en un país unido, de gente preocupada genuinamente por mejorar y salir adelante? Nosotros tenemos el poder. Unidad y acción.


Yo vs Yo




Mi cabeza y mi cuerpo deberían explotar en este momento. Me lo imagino como quien revienta un tomate maduro contra la pared, donde se aprecia el recorrido de cada pedazo del tomate; desde su uno original hasta cada pedacito esparcido por toda la pared, que dicho sea de paso, es blanca. Todos los pedazos como parte de una sinfonía de algo que una vez fué; unos más pequeños que otros.
Es mi lucha interna. Olvidarme de mis problemas e intentar ser feliz. Imposible. Aceptar los problemas para afrontarlos e intentar ser feliz. Posible, pero no lo he logrado. Me falta paciencia, y mucha. Es una lucha de lo que me hace amargarme en el más mínimo instante sin importancia, contra ser la persona que siempre he sido - muy sociable, amable y feliz y sin preocupaciones mayores. En este caso, además de culpar a mis errores (causa y efecto), culpo a mi falta de adaptación de aceptar ciertas cosas como son, y a mi costumbre de tener todo lo que he querido y a mi falta de capacidad de ser paciente. Tampoco me mal interpreten. Mis padres nunca me arruinaron dándome todo lo que quería; en muchas ocasiones me hicieron entender por qué no podían darmelo todo, y se los agradezco. Me refiero, a tener todo lo que yo he querido comprar, en el momento que me ha nacido comprarlo. Todo lo que el dinero me ha facilitado, mi dinero. No es que yo haya comprado muchas cosas útiles, o que haya invertido mi dinero en algo. No. Cometí el error de despilfarrar todo, pero era feliz. Me di mis gustos, pero fue un error. Y era dinero que me ganaba al trabajar duro toda una quincena. Siempre me ha gustado trabajar. Más de lo necesario creo, ya que, por el afán al dinero, dejé a un lado la universidad. Segundo error.
Ahora, por causa de mis errores, me encuentro aquí. En un punto en donde no quiero esperar más, en donde, estar 5 meses sin trabajo es algo más que desesperante. Un punto en donde, por causa de mis errores, mi padres dejaron de darme dinero. Solo tengo comida y techo. Cero carro, cero salidas, cero gustos. No los culpo. Como dije antes, han sido mis errores. Errores que ahora pago caro, y cosas de las que me arrepiento. La independencia que tenía la perdí. Las metas qe tenía, no las cumplí a tiempo. Me fallé a mi mismo, y eso me duele. Yo sé que todo saldrá bien si me lo propongo, pero este es mi momento para desahogarme, y dejar de intentar ser positivo. Dejar de fingir. Una vez que venza esto, sera el momento para quemar mis errores, dejarlos atrás, aprender, levantarme, y seguir.


lunes 13 de abril de 2009

Entrevista Conmigo Mismo




Bueno, esta es una entrevista conmigo mismo. La preguntas son aleatorias, y directas. Las respuestas, pues, no sé.

1. ¿Por qué te pusieron David Eduardo?
R/ David, por mi tío, el hermano de mi mamá, y por el Rey David, aunque no sé el orden de importancia; y Eduardo, por mi padrino.

2. ¿Por qué el alias verbocarne?
R/ Siempre me identifiqué mucho con la letra de la canción "Verbocarne", de Gustavo Cerati. Me gusta pensar que lo que escribo son palabras en movimiento, o verbos, que llevo dentro de mi.

3. ¿Adonde te gustaría estar en este momento?
R/ En la playa, solo. Escuchando el mar.

4. ¿Por qué muchos de tus poemas son tristes? Veo que el amor y la tristeza son temas que van de la mano en la mayoría de lo que escribís.
R/ Soy un romántico sin remedio. Al menos eso dicen por allí. Es cierto que la mayoría de los poemas que hablan de amor, son tristes. Creo que es una forma de ver al amor cuando se está solo, o cuando has sido herido.

5. ¿Qué anhelas en este momento?
R/ Paz. Espero no haber sonado como "Miss South Carolina" Jajaja.

6. ¿Hay algo que no hayas hecho que querrás hacer antes de morir?
R/ Uff, claro, muchas cosas. Desde aprender a bucear y saltar en paracaidas, pasando por viajar por el mundo conociendo culturas y gente, hasta tener mi propia empresa. Nunca es tarde para empezar, pero mejor me apresuro.

7. ¿De qué te arrepientes?
R/ No puedo arrepentirme ni pensar en el "hubiera". Si hay tres cosas que me han marcado, tres errores que he cometido y que de una u otra forma me han costado caro y me han cambiado. Uno de ellos me costó el perder a una persona muy especial; otro fue perder el tiempo. Y el tercero, bueno, quizás otro día. Tropezando se aprende a caminar.

8. ¿Te consideras una persona organizada?
R/ Si, bastante. El orden es parte de mi vida. No me gusta que lo alteren. Hay un poco de obsesivo compulsivo en mi, o mucho según algunos amigos.

9. Entonces, ¿te cuesta adaptarte al cambio?
R/ No, la verdad no. Lo que pasa es que hay cosas que son como son porque así funcionan mejor, o que deberían ser de cierta forma para funcionar mejor. Y hablo también de la estética. Todo tiene una razón de ser, solo que hay gente con malos gustos. LOL.

10. Pregunta libre. ¿Algo más que quieras compartir?
R/ No. Nada.


lunes 6 de abril de 2009

Azul Inspiración



Siempre me he considerado un romántico. Creo que hasta hace muy poco, y por descripción de una amiga, recordé que soy un romántico sin remedio, con una cierta tristeza natural dentro de mi. No llego a los niveles cursi exagerados, pero cuando alguien se lo merece, los detalles estarán presentes. Mucha de esta tristeza natural la plasmo en algunos de los poemas que escribo. Esa tristeza, es la que hace identificarme con ciertas cosas; como por ejemplo, algunas películas tristes. En ciertas películas, o situaciones tristes, encuentro inspiración. Encuentro más inspiración en la tristeza que en cualquier otra cosa. Nunca he sido muy fanático de ver comedias, ni películas "vacilonas". Siempre me he inclinado por los dramas, películas de suspenso, y aquellas "inteligentes", de mucho pensar y analizar. Hay quienes dicen que el cine es para desestresarse y olvidarse de los problemas de la vida diaria. Prefiero ver un buena drama. Almodóvar. Esa es mi forma de desestresarme. Y con esto no digo que soy una persona triste y deprimida, al contrario, solo que, este tipo de películas es el que me llena. Las que me hacen pensar, reflexionar y ver una parte de mi, son las que disfruto. Me gusta mucho poder identificarme con estos personajes o situaciones en las que se envuelven, y llegar a parte de su dolor. Y no solo hablo de películas, también de música y de arte, en especial las fotografías (Anne Leibovitz) y la pintura. Me fascinan los rostros, miradas que aparentan estar vacías, y cuadros donde esta presente el dolor. Ahora, quizás ustedes dirán, "que maje más raro", pero, ¿Qué haría sin inspiración? Ni idea.


viernes 13 de marzo de 2009

Cambio Nublado



Esta ha sido una semana muy diferente a todas las de mi vida. He estado retraido, sin ganas de hablar con la gente - sin entrar a Msn, con el celular apagado, twitteando poco, sin entrar a Facebook, sin salir de la casa. Me he sentido muy deprimido y lo único que he hecho es comer, escuchar música y ver televisión. Nada productivo. Sé que hay cosas que puedo hacer para distraerme, pero simplemente no me dan ganas. Mi vida ha tenido un cambio. Después de estar en otro país, viviendo solo, y valiéndome por mi mismo casi en un 100%, he regresado a la casa de mis padres; y tengo cuatro meses de no tener trabajo y de no estudiar. No estoy acostumbrado a no hacer nada. Desde que ma gradué del colegio estoy acostumbrado a trabajar y estudiar; a estar ocupado siempre. He estado buscando trabajo desde mediados de diciembre. He ido a varias entrevistas y he aplicado a muchos lugares. No ha surgido ninguna oportunidad. Luego de desaprovechar la oportunidad de que mis padres me ayudaran a pagar el resto de mis estudios, tengo que ver cómo pago el resto de mi carrera. Había estado bien positivo, había. No estoy acostumbrado a pedir dinero para salir o para comprar lo que quiera. No me gusta. Creo que esa es una de las razones por la cual me siento tan deprimido. Tampoco estoy acostumbrado a estar en la casa todo el día. Peor los fines de semana. Eso me quita libertad. El hecho de vivir de nuevo con mis padres no me incomoda tanto. Ellos no se meten conmigo siempre y cuando yo coopere con ciertas cosas de la casa. Deberes. Los deberes me han hecho quien soy ahora, y no me molestan. Por lo menos los acepto. Quisiera cerrar mis ojos y ser feliz al abrirlos. Quisiera que las cosas fuesen como yo quiero que sean. Siempre he tenido la dicha, y, supongo que es dicha, de obtener lo que quiero. Con esfuerzo, claro, pero no me gusta cuando las cosas no salen como yo quiero. Me adapto al cambio, pero este "cambio" de cuatro meses me ha desesperado por completo. Me siento sin energías, sin paz y sin fé. Duermo mal, me desvelo. Busco algo de comer a medianoche. Me frustra no poder ser independiente.
Hace poco menos de una semana, tomé la decisión de obtener un préstamo con una institución financiera que ayuda a estudiantes. Regresaré a la universidad y seré algo que nunca fui: un estudiante a tiempo completo. Eso me ha alegrado un poco y sé que me mantendrá ocupado. Solo tengo que esperar dos meses para que comiencen las clases. Dos meses. Lo que menos tengo en este momento es paciencia. Tengo enojo dentro y eso me preocupa. Decidí lo del préstamo porque sé que tengo que salir adelante, y nadie lo hará por mi. Yo soy quien tiene el control de mi futuro, de quién seré y lo que podré ser. Al mismo tiempo sé que nadie podrá ayudarme a sentirme mejor, si yo no pongo de mi parte. Estoy intentando, solo que creo que no lo suficiente.


miércoles 25 de febrero de 2009

Miedo a la Muerte




Anoche regresé de un funeral. El viaje de regreso estuvo tranquilo, se habló poco, y veníamos acompañados del sonido de la carretera. No he sido una persona a la que le molesta ir a funerales o velorios. Tengo amigos que dicen que no les gusta, pero a mi si. Creo que he encontrado una forma de desahogar y dejar fluir mi dolor interno por medio del dolor de los demás, y siempre me he identificado con el dolor de los demás. El funeral era el de una tía abuela mía. Su familia, bueno, sus hijos, han estado separados debido a problemas con el testamento. Mi tía falleció de Alzheimer. Es triste. De sus cuatro hijos, creo que solo vi llorar a uno. Personalmente, me encuentro en momentos de reflexión cuando ese silencio nos invade mientras todos observan la tierra caer sobre el ataúd. Son momentos en los que pienso en muchas cosas de mi vida; en cosas importantes y trascendentes. Es un momento de reflexión sobre el camino que he llevado en mi vida, y espero que esos momentos me hagan ver cuándo necesite cambiar y ser una mejor persona.

Fue un velorio lleno de emociones y recuerdos. Son esos recuerdos que cada uno de nosotros tenemos que harán que esa persona que se ha ido fisicamente, esté con nosotros en espíritu. Esto me llevó a pensar en lo siguiente. Muchos de nosotros no le tenemos miedo a la muerte, o al menos eso decimos, pero estos dos días me di cuenta de algo. Es normal que tengamos miedo de que nuestros seres queridos fallezcan, y nunca queremos que eso suceda. Queremos que ellos estén siempre con nosotros; abuelos, padres, amigos, novias, esposos, etc., pero, ¿no es esta una forma de tenerle miedo a la muerte? Cuesta aceptar que las personas que queremos tanto, se irán, y personalmente, en unos casos, eso me da temor.


miércoles 11 de febrero de 2009

VCB



Anoche vi la película Vicky Cristina Barcelona, dirigida por Woody Allen y protagonizada por Javier Bardem, Scarlett Johansson y Penélope Cruz. La película me ha gustado mucho, y me parece que plantea temas muy interesantes. Estos, a mi parecer, son:

1) que como seres humanos podemos estar muy seguros de nosotros mismos, pero algo, o alguien, vendrá y nos impactará de tal forma que esa visión que siempre tuvimos y esa seguridad se verán quebrantadas. Al mismo tiempo, 

2) podemos estar siempre insatisfechos e inseguros de cómo somos o de la vida que tenemos, y esto nos lleva a una búsqueda de nosotros mismos. Creo que en algun momento de nuestras vidas, nosotros llegamos a estar en ambos lados de la ecuación. 

Personalmente, yo, que siempre he sido muy seguro de muchas cosas, siento que en este momento, no puedo encontrarme. Me identifiqué mucho con los personajes de Vicky y Cristina, y creo tener un poco de los dos en mi. Es feo sentirse inseguro, e infeliz.