
Mi cabeza y mi cuerpo deberían explotar en este momento. Me lo imagino como quien revienta un tomate maduro contra la pared, donde se aprecia el recorrido de cada pedazo del tomate; desde su uno original hasta cada pedacito esparcido por toda la pared, que dicho sea de paso, es blanca. Todos los pedazos como parte de una sinfonía de algo que una vez fué; unos más pequeños que otros.
Es mi lucha interna. Olvidarme de mis problemas e intentar ser feliz. Imposible. Aceptar los problemas para afrontarlos e intentar ser feliz. Posible, pero no lo he logrado. Me falta paciencia, y mucha. Es una lucha de lo que me hace amargarme en el más mínimo instante sin importancia, contra ser la persona que siempre he sido - muy sociable, amable y feliz y sin preocupaciones mayores. En este caso, además de culpar a mis errores (causa y efecto), culpo a mi falta de adaptación de aceptar ciertas cosas como son, y a mi costumbre de tener todo lo que he querido y a mi falta de capacidad de ser paciente. Tampoco me mal interpreten. Mis padres nunca me arruinaron dándome todo lo que quería; en muchas ocasiones me hicieron entender por qué no podían darmelo todo, y se los agradezco. Me refiero, a tener todo lo que yo he querido comprar, en el momento que me ha nacido comprarlo. Todo lo que el dinero me ha facilitado, mi dinero. No es que yo haya comprado muchas cosas útiles, o que haya invertido mi dinero en algo. No. Cometí el error de despilfarrar todo, pero era feliz. Me di mis gustos, pero fue un error. Y era dinero que me ganaba al trabajar duro toda una quincena. Siempre me ha gustado trabajar. Más de lo necesario creo, ya que, por el afán al dinero, dejé a un lado la universidad. Segundo error.
Ahora, por causa de mis errores, me encuentro aquí. En un punto en donde no quiero esperar más, en donde, estar 5 meses sin trabajo es algo más que desesperante. Un punto en donde, por causa de mis errores, mi padres dejaron de darme dinero. Solo tengo comida y techo. Cero carro, cero salidas, cero gustos. No los culpo. Como dije antes, han sido mis errores. Errores que ahora pago caro, y cosas de las que me arrepiento. La independencia que tenía la perdí. Las metas qe tenía, no las cumplí a tiempo. Me fallé a mi mismo, y eso me duele. Yo sé que todo saldrá bien si me lo propongo, pero este es mi momento para desahogarme, y dejar de intentar ser positivo. Dejar de fingir. Una vez que venza esto, sera el momento para quemar mis errores, dejarlos atrás, aprender, levantarme, y seguir.